Avance bn

Hace un tiempo realicé una comisión de un dibujo o acuarela de una casa de campo y tenía el desafío de ser la obra de acuarela con dibujo detallado más grande que yo había hecho jamás. Es más, cuando comencé con esto de dibujar Santiago o de ilustradora urbana, dibujaba en un Sketchbook de tamaño carta. Cuando un ángel en mi camino me sugirió hacerlas más grandes para venderlas, me costó un mundo…primero pensar en venderlas y luego, crecer en formato….el ojo y la mano se acostumbran a un tamaño y subir es algo muy difícil de comprender, es como pasar de un pequeño citycar a una sub….me costó subir y eso que el formato que típicamente uso es sólo de 35 x 50 cm. Imagínense entonces lo que fue hacer esta gran obra que mediría 70 x 100 cms ¡pero que tenía puro detalle!.

Bueno, fui a ver el lugar y luego de varios bocetos de distintos ángulos comencé a desarrollar una obra que pasó por diversas etapas y que tomó mucho tiempo…seguramente para quienes no dibujan aquellos que dibujamos tenemos un don…es posible. Pero el don sin una gran cantidad de trabajo no llega a ningún lado. Como decía, me tocó ir algunas veces al lugar y realizar un boceto tras otro hasta dar con un formato y una vista que gustara a quien me había encomendado el trabajo. Luego debí transferir ese boceto al tamaño real de la obra y comenzar a dibujar todos los elementos y sus detalles, como las hojas y las tejas…el objetivo era lograr una obra lo más parecido a la realidad dado que el dueño había vendido la propiedad y quería llevarse un recuerdo. Esperando que la obra cumpliera con ese cometido dibujé y acuarelé todo lo que vi en aquel lugar, incluido un perrito que dormía en una silla del corredor….

Es difícil realizar comisiones….es difícil pues uno no puedo llegar y dibujar lo que le parezca o aquello que haga sentido al corazón. No…el cliente sueña con algo pero en realidad no sabe qué es ese algo. Y es muy fácil que cuando hacemos una obra a la que ponemos todo el profesionalismo posible, en la que trabajamos muchas horas y la criticamos con dureza para siempre mejorarla, estemos dudosos de qué dirá el cliente cuando la tenga en sus manos. Muchas veces la respuesta es mucho mejor de lo esperado, me ha sucedido la mayor parte de las veces – menos mal – incluso el cliente la ha encontrado mucho mejor que yo (suelo  ser extremadamente crítica con mis obras y nunca están lo suficientemente buenas) pero otras no lo es. Y nunca sabremos exactamente por qué el cliente no quedó satisfecho pues, como en el caso de esta acuarela, el cliente esperaba que fuese un poco más pequeña el área de tierra que está frente a la casona y en todas las correcciones que realizamos nunca salió esa idea… Y según yo y desde el área que la miraba, esa área era efectivamente grande….Lo bueno es que el problema era fácilmente solucionable simplemente cortando esa área y haciendo más rectangular la obra pero es tan lindo cuando el cliente queda gozoso con una obra y en este caso al parecer toda la belleza de esta obra, todo el amor que puse en cada línea, todo el tiempo, toda mi vista desgastada de tantas horas de fijarla, desaparecieron por un detalle. En fin, así es la vida y esta obra también es una lección de vida pues a veces por un pequeño problema no vemos la maravilla de la obra que es nuestra vida.

acuarelando

Y este fue un gran aprendizaje…desde esa comisión corrijo y llego a ser majadera con el cliente para que me vaya dando el visto bueno en el proceso….múltiples emails me han permitido que las obras que he entregado han sido de esas que generan una situación maravillosa, en la que el cliente está fascinado y me da las gracias por haber hecho algo tan bello. ¡Y eso por Dios que es algo memorable!

detalle acuarela

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