Esta diosa que llamé Diosave tiene algunas particularidades en el proceso de producción. Creo que podría definir que siempre mi búsqueda pictórica va por el lado de la soltura. Si bien he realizado antes el dibujo académico, me gusta mucho más para mí el trazo suelto, la máxima economía de gesto, eso si sin perder la figuración. Me gusta también la ausencia de adornos y decoraciones vanas….Bien. Teniendo eso como meta, es decir, la Soltura y el esplendor de la Mancha, la práctica me ha hecho encontrar dos caminos: uno, en el que defino de alguna manera la postura, el color y la gestualidad de la diosa. Parto con alguna idea preconcebida. Claro, esta idea puede ir cambiando y de hecho, cambia considerablemente, pero parto de algo. El otro camino parte de un juego de aguas de colores. Mancho en forma totalmente libre y en el hacer va apareciendo el camino, de pronto me parece ver una forma y comienzo a jugar con ella, a hacerla crecer o mutar….de pronto veo el rostro, el gesto y voy afinando el color. Este camino engendró a esta diosa cubierta de un gran manto de suaves colores que parece un tocado de plumas y que por ello llamé Diosave.