Esta entrada la quise nombrar “la belleza de las curvas” pues es lo que surge espontáneamente al pararse frente a este cruce. Estas calles que llegan al Parque Bustamante, a la altura del Café Literario: Por la izquierda la calle “De las Claras” y por la derecha “María Luisa Santander” son un ejemplo de buena arquitectura, es un ejemplo de esa ciudad en la que quisiéramos vivir. Cada vez que dibujo un lugar tan bien pensado como éste, no puedo dejar de pensar que los arquitectos y urbanistas de antes si sabían cómo hacer ciudad. Qué fue los que nos pasó que hoy los edificios se hacen como mirándose el ombligo, buscando tener la piscina, los estacionamientos y las terrazas con la vista privilegiada, pero se yerguen como totems de un modelo de sociedad individualista. Hoy aparecen edificios desproporcionadamente grandes al lado de pequeñas casas, no importa si los espacios para los autos de visitas se incorporan armoniosamente con el entorno, no importa si el edificio corta la vista a todas las demás construcciones…antes está claro que no era asi. Y queda claro en esta bellísima intersección. Muy francesa por decirlo menos. Los edificios de distintos estilos se incorporan en forma armónica y perfecta. ¡Y con curvas! Dibujarlo fue un goce pues la riqueza de la perspectiva y de los elementos hacía que si o si el dibujo quedara estructuralmente lindo….Yo había estado hace años en este lugar, ya de tarde, para una reunión y creo que no me fijé en nada de lo que hoy hablo. Será que el trajín del día nos impide ver. En este proceso de dibujar Santiago he tenido todo el tiempo para ver y por eso, espero que estos dibujos, en especial este, estén publicados prontamente en un libro que los preserve para la eternidad. Aún debo agregarle la acuarela, pero lo mostraré con color cuando esté ya publicado. Por ahora, los dejo con este, el dibujo en blanco y negro, con líneas puras. Total, el color se puede poner  con la imaginación….en este caso, la forma es la importante.