Con cariño para mi amiga Lena Jankowiak

El 19 de marzo hice algo inédito como Urban Sketcher: croqueé un MATRIMONIO. Si, algo así como la versión lenta y obvio más corta de un álbum de bodas. El matrimonio se desarrolló en un viña en el sector de Paine. En plenos viñedos se había levantado un arco con hojas de palmas y flores: girasoles. Estas flores serían el sello de color de todo el matrimonio. Los asientos eran fardos de paja cubiertos con paños de colores vivos. El primer  dibujo muestra la espera de la novia.

Matrimonio en Viñedo - La mesa y la espera de la novia - croquis de Erika Brandner

Matrimonio en Viñedo – La mesa y la espera de la novia – croquis de Erika Brandner

La novia llegó en un pequeño carruaje tirado por un caballo blanco y ella con su sombrilla blanca y su padre de elegante humita daban una imagen nostálgica y romántica. Por supuesto en el ramo colorido destacaban los girasoles. La ceremonia en sí fue íntima, rodeada de su familia y sus mejores amigos, niños incluidos, todos portando los sombreros dispuestos para capear el cálido sol de marzo.

Matrimonio en Viñedo - La llegada de la novia y la ceremonia - croquis de Erika Brandner

Matrimonio en Viñedo – La llegada de la novia y la ceremonia – croquis de Erika Brandner

El cóctel se desarrolló en una azotea con una vista espectacular hacia los cerros y las viñas. Los novios dijeron las palabras de bienvenida y agradecimiento e hicieron el brindis con pisco sour.

Matrimonio en Viñedo - El brindis - croquis de Erika Brandner

Matrimonio en Viñedo – El brindis – croquis de Erika Brandner

El cóctel se desarrolló en la terraza con la magnífica vista, bajo un sol luminoso. Los girasoles nuevamente daban la nota de alegría. Yo mientras dibujaba y dibujaba, tratando de captar el ambiente y las personas presentes.

Matrimonio en Vinedo - El brindis - croquis de Erika Brandner

Matrimonio en Viñedo – El cóctel – croquis de Erika Brandner

El almuerzo fue un asado muy bien presentado en un bello B&B ubicado en la cercanía. Una casa de campo y nuevamente parras daban la bienvenida a un jardín con abundante vegetación, piscina y hamacas. Hasta una colcha extendida en el pasto y unas hamacas recibieron a los agradecidos invitados y contribuyendo a la distendida tarde.

Matrimonio en Vinedo - Los músicos y el ramo - croquis de Erika Brandner

Matrimonio en Viñedo – Los músicos y el ramo – croquis de Erika Brandner

Diversas actividades generaron participación de la concurrencia: armar un árbol donde las hojas eran las huellas dactilares de todos los invitados, que debieron teñirlas de colores. Escribir una actividad que se deseaba realizar durante el año con la joven pareja, meter el papelito dentro de un globo y esperar a que los novios con dardos pincharan el globo para comprometerse con la actividad. Una forma de compartir no sólo durante la fiesta de matrimonio sino afianzar la amistad en el tiempo.

Matrimonio en Vinedo - El discurso y la novia - croquis de Erika Brandner

Matrimonio en Viñedo – El discurso y la novia – croquis de Erika Brandner

La mesa de los novios era absolutamente políglota. Alemán, Inglés y Español se confundían y los novios han de haber tenido trabajo traduciéndoles a todos.

Matrimonio en Viñedo - La mesa de los novios - croquis de Erika Brandner

Matrimonio en Viñedo – La mesa de los novios – croquis de Erika Brandner

Durante esa tarde de croquis traté de captar los momentos hitos de una ceremonia de matrimonio y las palabras de los novios a sus invitados y el corte de la torta son tradicionales. También el baile de los novios, que en este caso fue una canción romántica importante en la historia de la pareja y no el vals y luego el baile de la novia con su padre.

Matrimonio en Viñedo - El Baile - croquis de Erika Brandner

Matrimonio en Viñedo – El Baile – croquis de Erika Brandner

Se comió, se bailó y llegó la noche. Ya cansada de tanto dibujar me despedí por tercera vez (costaba irse pues) y retorné a Santiago, con la satisfacción de haber hecho algo nuevo para mí, nuevo en general (jamás lo he visto) y con la tarea de terminar los dibujos con calma en casa. Un matrimonio mal que mal merece bellos dibujos.

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